No creí que la búsqueda de la felicidad pudiera ser tan complicada, pero de eso se trata un poco, la emoción que genera sentirse asi cuando la encontras. La sentí en mis manos incontables veces, pero no estoy segura si fue mi imaginación o no. Si fue real... entonces es un sentimiento que se puede perder fácilmente, por eso la valoro. La dividiría en dos clases: la felicidad que genera uno mismo sintiéndose a gusto, y la felicidad que te regalan esas personas que cumplen roles importantes en tu vida. Por lo menos, para mí, es así. Porque muchas veces mi felicidad dependió de esas personas que tuve o tengo al lado. Esas personas que me dan más sin que se los pida...
Pero en realidad, nunca voy a ser feliz si no me propongo serlo. La verdad es que no hay mejor momento para ser feliz que ahora. Sino ¿cuándo? La felicidad no es el destino final, sino el trayecto de la búsqueda, donde probas todo tipo de situaciones y cosas nuevas. Encontré felicidad en el amor, en la amistad, en mi familia, y en cada cosa que hice que me complacía. No hay nada más lindo que sentir el alma llena, sentirse completa. Fui feliz cuando me compré esos zapatos que tanto me gustaban, cuando cambiaba el color de tintura, pasando un típico rato con amigas durante una tarde de sol, una noche de películas, cuando alguien me hizo sentir linda, cuando me vi al espejo y me sentí en paz, y fue ahí cuando todo empezó a cambiar. Aunque no puedo quejarme. Estoy rodeada de personas que valen la pena, los llamados "amigos o amigas", y como también, están aquellas otras amistades, pero que a diferencia de las anteriores, no las cuento con los dedos de la mano. Pero aún así son ellos y ellas los que cuando ya no puedo conmigo misma y me dejo caer, me levantan a la fuerza, una y otra vez, y no se cansan, son siempre la oreja dispuesta a escuchar constantemente las mismas historias, los mismos problemas y las nuevas alegrías, cuando de vez en cuando se presentan. Los que se hacen querer en tan poco, mis amigos, los que me dicen “no llores” y al abrazarme rompo en llanto porque siento que en sus brazos puedo tener un segundo de paz, seguridad… sentirme aliviada...
Es mi ambiente, mi entorno, el que me ayuda día a día a seguir adelante y no dejarme sola en este presente que estoy viviendo, en el que cada segundo quiero sonreír y olvidarme de todos los problemas, el pasado que me desespera.
Y a veces, me siento neutra, no entiendo el por qué, pero es así como me siento, aunque eso no indica que no sea feliz, soy feliz porque soy rica en amistad, tengo más de lo que merezco, recibo amor a diario, y soy feliz cuando me lo propongo, no tengo que estar esperando por serlo, tengo que convertir esto, todo esto, en felicidad ahora. Un beso en la mejilla, un abrazo, una mirada, simples palabras traen felicidad a mi vida; locura, alegría, sentido del humor, personas incomparables y momentos inolvidables que siempre me regalan una sonrisa.

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