A veces quisiera borrar todo lo que pasó, pero si pudiera hacerlo... realmente lo haría? La duda está pero creo que no me arrepiento de nada. Porque si lo hiciera apuesto mi vida a que no sería la clase de persona que soy hoy en día, y me gusta (y mucho) como soy en el presente.
Lo que pasó, pasó. Causa y efecto, crecí, de golpe e involuntariamente, pero crecí, y acá estoy. Escribiéndole a la nada o a una persona que tal vez le guste leerme y se sienta un poquito identificada.
Nos cansamos de escuchar que cuando algo malo se va, viene algo mejor; y no tenemos fe ni somos capaces de creer hasta que realmente está pasando, hasta que nuestros ojos, mente y corazón nos lo confirman. Y sonreímos, porque estamos bien, porque sin importar la estética de la horrible cicatriz que dejo esa herida, ya sanamos... sanamos por completo. Y no queda nada más por lamentar o meditar.
Algo que ya pasó, es tiempo muerto, inexistente, pero algo de mí se quedó ahí. En algún momento creí que lo que perdí no iba a volver, que una parte de lo que soy me la habían robado y la perdí para siempre. Pero no, porque hoy me siento completa, y eso que dejé atrás no es mas que una huella, o mejor dicho una prueba... la prueba de que todo lo que tenía para dar lo dí. Es algo así como cuando jugas un juego y te quedas sin vidas, y tenés que esperar un determinado tiempo para que vuelvan a completarse, y así poder seguir jugando. Seguir intentado...
Hoy llego el día que no tenía presente pero alguna vez se me cruzó por la cabeza pensar en que pasaría, que sentiría, y como lo llevaría. Pero no pude pensar, porque no hubo reacción alguna, ni gesto, ni mueca, ni comentario al respecto. Porque hoy no estoy ni esperando, ni lamentando. Hoy estoy intentando, para allá, para delante, fijando la mirada, sin girar la cabeza. Hoy no me siento atada a nada, hoy ya no siento nada, hoy solo tengo paz. Es en vano forzarse a uno mismo a olvidar, porque es imposible, cada persona tiene sus propios tiempos para todo, sus motivos, y razones. Crecemos y avanzamos con el paso de los días, meses y tal vez hasta años. Causa y efecto, así de simple, lo malo se va, y lo bueno... recién está llegando.
