(Porque cuando se cruzan dos ríos se hace fuerte la corriente)
Dicen que en la locura hay una pizca de placer que solo el loco conoce. Y yo me siento afortunada por saber perfectamente de lo que habla esa frase. Durante toda mi vida me llevé el mundo por delante, y otras veces el mundo comió a mi. Siempre me sobraron las ganas. Conocí a personas a las que se les puede llamar "amiga/o" y me dí cuenta que eso no lo es cualquiera. También lloré por amor, y no me arrepiento. Dije mi primer "te quiero", y como costo hasta las puntas teñidas... Y mi primer "no se lo que me pasa con vos". Temía al dolor, pero me dí cuenta que es necesario para crecer, para hacerme fuerte. Y que me tiro al mar las veces que haga falta, porque hace mucho tiempo que se que es eso de ahogarte. El pasado se acaba olvidando. Pero los recuerdos permanecen. A veces siempre, a veces hasta que haya mejores. La ley del deseo siempre acaba imponiéndose y eso es lo único que necesitas saber en esta vida. Hace mucho que los "mi amor" ya no funcionan conmigo. Es curioso... las cosas cambiaron, y cambiaron para bien. Ahora corro, porque se me van los sueños, porque no quiero perder el tiempo. No pienso perder ningún tren, pasarme de parada, ni descarrilarme. Que me invada la luz, que me perfume el tiempo, que nos guíe el reloj... No pienso pasar por la vida como si nada. Ni tomar solo lo que se me ofrece, ni aprender solo lo que me enseñan. Ahora piso tierra firme y dejé las nubes y los sueños para otros. Perdí los papeles y la cabeza, me puse firme ante la envida y me tragué al mismo orgullo. Me enrede en mil problemas y me acople a la tristeza, hice llorar de pena pero también de felicidad, mucho más por felicidad, voy y vengo, la cagué por humana que soy, porque tengo el pelo rubio y porque tenía ganas.

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